Tantos kilómetros y al segundo día apareciste
sábado
Mi corazón a esta altura tendría que estar vacío, pero no lo está.
Queda claro que sos el culpable de todo.
De la herida que no sana, de la herida que cuando quiere curarse la volvés a abrir con tus palabras tan hirientes y confusas. No querés estar conmigo pero tampoco querés dejarme ir. Quién te entiende? Ni vos.
Queda claro que sos el culpable de todo.
De la herida que no sana, de la herida que cuando quiere curarse la volvés a abrir con tus palabras tan hirientes y confusas. No querés estar conmigo pero tampoco querés dejarme ir. Quién te entiende? Ni vos.
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